Qué significa realmente «sin SGAE» (y qué no significa)
«Sin SGAE» quiere decir una cosa concreta: ningún título del catálogo pertenece al repertorio de la SGAE ni al de ninguna otra entidad de gestión, en España o fuera de ella. Nadie en la cadena de derechos los ha inscrito en ninguna parte. Reproducirlos en su local, por tanto, no genera derechos de autor que la SGAE pueda reclamar.
Lo que no quiere decir: que la música sea gratis o que no tenga dueño. Los derechos existen — simplemente siguen en nuestras manos, y es su suscripción la que le autoriza a reproducir el catálogo. Se cruzará también con la expresión «música libre de derechos»: es lo que la gente escribe en el buscador, pero induce a error. Ninguna música está libre de toda obligación; el derecho a ponerla siempre viene de algún sitio. Nosotros preferimos llamarlo por su nombre: música fuera del repertorio de las entidades de gestión.
Y una precisión que importa: «sin SGAE» se refiere a nuestro catálogo, no a su local entero. Una radio encendida en la cocina, una televisión sobre la barra o una aplicación de consumo como Spotify siguen sujetas a las reglas habituales.
Por qué la música de Ambsonic está fuera del repertorio de la SGAE
El catálogo de Ambsonic es 100 % original y se ha creado íntegramente para Ambsonic. El cómo se lo contamos abiertamente, porque usted tiene derecho a saber qué suena en su sala: la música está asistida por IA y seleccionada, editada y masterizada por humanos. Nuestro equipo produce los títulos internamente con herramientas de producción bajo licencia comercial de pago, y después escucha, retoca y masteriza cada pieza antes de que entre en una playlist.
Ningún título procede de un sello, de una editorial ni de un autor externo. Nada está registrado en la SGAE ni en ninguna otra entidad de gestión — sencillamente, no hay nadie en la cadena que sea socio de ninguna. Y como el catálogo no contiene ningún fonograma comercial publicado, tampoco entra en el ámbito de la remuneración que gestionan AGEDI y AIE.
Su derecho a reproducirlo no sale de una tarifa, sino del contrato entre su negocio y nosotros. Todos los detalles están en nuestra página de Licensing (en inglés).
SGAE, AGEDI y AIE: por qué llegan varias facturas
En España, poner música grabada en un local abierto al público implica normalmente a tres entidades, no a una. La SGAE gestiona los derechos de los autores y editores — la parte que todo el mundo conoce. Pero cuando suena un fonograma comercial, los productores del disco y los artistas que lo interpretaron también tienen derecho a una remuneración: de la primera se ocupa AGEDI, de la segunda AIE.
En la práctica no son tres ventanillas. AGEDI y AIE recaudan juntas desde hace años a través de un órgano de recaudación común, con tarifas conjuntas, así que se presentan como un solo interlocutor. Y para la hostelería existen además acuerdos de colaboración entre la SGAE y AGEDI-AIE, de modo que muchos locales reciben la facturación combinada: un solo cobro con varios conceptos. Menos papeleo, sí — pero el importe real es la suma de las partes. Cómo se construye ese total lo desmenuzamos en ¿Cuánto cuesta poner música en un bar o tienda?
Con Ambsonic no se activa ninguna de esas líneas: no suena ninguna obra del repertorio de la SGAE, así que no hay derechos de autor que recaudar; y no suena ningún fonograma comercial, así que no nace la remuneración de AGEDI y AIE.
Si la SGAE se pone en contacto con usted
La SGAE escribe a los negocios y envía inspectores a pie de calle — es su trabajo, y un local donde se oye música acaba recibiendo tarde o temprano una carta o una visita. No es una acusación ni un problema: es el momento de enseñar de dónde sale su música. Porque en la práctica funciona así: quien tiene que poder explicar qué suena en su local es usted.
Para ese momento emitimos, a petición, una confirmación escrita a nombre de su negocio: el nombre, la dirección y la confirmación de que el catálogo de Ambsonic no figura en el repertorio de ninguna entidad de gestión. Guárdela con sus papeles. Si llega una carta, conteste en lugar de dejarla en un cajón: adjunte la confirmación y, si prefiere que alguien la mire antes de enviarla, reenvíenos la solicitud — le ayudamos a redactar la respuesta.
Una reserva, siempre la misma: la confirmación cubre nuestro catálogo. Si pasa un inspector y en la sala está sonando la radio, la conversación irá sobre la radio — con razón. Lo mismo vale para la televisión, las aplicaciones de consumo y la música en directo: para esas fuentes, las obligaciones con la SGAE y con AGEDI-AIE se aplican con normalidad.
Qué cubre su suscripción — y qué no
La suscripción cubre la reproducción del catálogo de Ambsonic como música de fondo dentro de su local — para su clientela y su equipo, mientras la suscripción esté activa. Salvo que su plan indique otra cosa, vale para un local y un dispositivo de reproducción activo.
No está cubierto:
- Emitir fuera de sus paredes: streaming o retransmisión más allá de su local, incluido internet.
- Los eventos con entrada: sesiones o conciertos donde se cobra por la música.
- La sincronización: montar un título sobre un vídeo, un anuncio o cualquier otra producción.
- Las copias: descargar, duplicar, ceder o revender títulos.
- El karaoke y las actuaciones: todo lo que vaya más allá de la música de fondo.
Y el punto que la publicidad suele callar: las demás fuentes de la misma sala siguen sujetas a las tarifas habituales. Radio, televisión, música en directo, aplicaciones de consumo — las reglas de siempre no desaparecen. Nuestra licencia vale para nuestro catálogo, no para su local en bloque. Por qué una cuenta personal de Spotify no sirve de todos modos para un negocio, lo explicamos en ¿Es legal poner Spotify en un bar?
Para qué negocios
- Cafetería: instrumental discreto en las horas de portátil y apuntes, algo con más pulso a la hora del desayuno tardío — programado con antelación, sin que nadie detrás de la barra tenga que acordarse.
- Restaurante: una línea sonora coherente desde la primera mesa del mediodía hasta la última de la noche, que sigue el estilo de la casa y no el gusto del turno.
- Bar: un ambiente que va ganando cuerpo con la tarde, sin energía de discoteca a las siete.
- Tienda: un fondo estable durante todo el horario de apertura, que viste la sala sin tapar la conversación con el cliente.
- Salón: peluquería o estética, la misma atmósfera de la apertura al cierre, trabaje quien trabaje ese día.
- Consulta: una sala de espera serena, sin cuñas de radio entre paciente y paciente.
- Hotel: un vestíbulo que no suena igual a las siete de la mañana que a las diez de la noche — con la programación horaria se deja resuelto de una vez.
Precios y prueba gratuita
Los planes empiezan en 9 € al mes; la facturación anual sale más a cuenta — el equivalente a dos mensualidades menos. Cada plan de pago incluye la licencia comercial para un local y un dispositivo activo, playlists por ambiente y, según el plan, programación horaria para acompañar la jornada. El detalle de cada plan está en la sección de precios.
La prueba es gratuita y no pide tarjeta: cree una cuenta, conecte un dispositivo, deje sonar la música unos días en su sala de verdad — y decida después.
Preguntas frecuentes sobre la música sin SGAE
¿Tengo que pagar igualmente a AGEDI y AIE?
No por el catálogo de Ambsonic. La remuneración que gestionan AGEDI y AIE retribuye a los productores y a los artistas cuando suenan fonogramas comerciales publicados; nuestro catálogo no contiene ninguno y queda fuera de esos repertorios también. Ahora bien, si en su local suena además una radio, una televisión u otra fuente, las tarifas de la SGAE y de AGEDI-AIE se aplican con normalidad a esas fuentes.
¿La música está generada por IA?
Está asistida por IA y seleccionada, editada y masterizada por humanos. Nuestro equipo produce los títulos internamente con herramientas de producción bajo licencia comercial de pago, y después escucha, retoca y masteriza cada pieza antes de incorporarla al catálogo. Ningún título procede de un sello ni de un autor externo.
¿En qué idioma está la aplicación?
La interfaz está en inglés por ahora. El soporte también responde en español — escríbanos en el idioma que le resulte más cómodo.
¿Qué pasa si la SGAE inspecciona mi local?
Responde usted con nuestra confirmación escrita, emitida a nombre de su negocio: nombre, dirección y la confirmación de que el catálogo de Ambsonic no figura en el repertorio de ninguna entidad de gestión. Si prefiere que alguien lo mire antes de contestar, reenvíenos la carta — le ayudamos a redactar la respuesta. La confirmación cubre nuestro catálogo; cualquier otra música que suene en su local sigue las reglas habituales.
¿Y en Latinoamérica?
Las entidades cambian según el país — SADAIC en Argentina, SAYCO y ACINPRO en Colombia, SACM en México, APDAYC en Perú —, pero la lógica es la misma: nuestro catálogo no está registrado en ninguna entidad de gestión del mundo, así que tampoco figura en esos repertorios. Y la confirmación escrita funciona igual: acredita que la música que usted reproduce está fuera de todos ellos.
¿«Música libre de derechos» es lo mismo?
Es el término que más se busca, pero se presta a confusión: ninguna música está libre de toda obligación. Nuestro catálogo está fuera del repertorio de la SGAE y del resto de entidades de gestión; el derecho a reproducirlo viene de la licencia incluida en su suscripción, no de una ausencia de derechos. Por eso preferimos decirlo con precisión: fuera de los repertorios.
Escuche el resultado en su propia sala
Cree una cuenta, conecte un dispositivo y deje sonar la música unos días en condiciones reales. Gratis y sin tarjeta — si no encaja, deje simplemente que la prueba caduque.